Mantenimiento de tu instalación fotovoltaica en otoño e invierno

Llega el otoño, comenzamos a cambiar la ropa en el armario para afrontar el frío, los primeros copos de nieve… y surgen muchas dudas respecto al desempeño y el mantenimiento de de las instalaciones solares fotovoltaicas. La primera de ellas, la más básica, es si una instalación solar fotovoltaica sigue generando electricidad en los meses más duros del año.

¿Funciona una instalación fotovoltaica en invierno?

La respuesta rápida: sí.

Como es de sobra conocido, en los meses estivales se produce la mayor cantidad de radiación solar y por lo tanto también riden más los sistemas fotovoltaicos. En invierno, comparativamente, los paneles requieren de una exposición más prolongada para generar una cantidad de electricidad similar a la que pueden producir durante el verano.

Se trata de un fenómeno que no podemos evitar… pero los paneles seguirán produciendo electricidad llueva, truene o en medio de una nevada. A no ser que, en caso de una nevada fuerte, queden totalmente cubiertos por el manto blanco.

Lo que sí podemos y deberíamos hacer es tener en cuenta algunos factores y llevar a cabo ciertas operaciones de mantenimiento, para garantizar que al menos esta pérdida de rendimiento sea lo menor posible.

Componentes más sensibles en una instalación fotovoltaica llegado el otoño-invierno

Baterías:

Los acumuladores son elementos muy sensibles cuya temperatura idónea suele ser de 20-25 ºC.

Aunque en general reaccionan peor al calor, también debemos tener especial cuidado con el electrolito cuando bajan las temperaturas.Lo ideal es medir periódicamente el voltaje y la densidad, sustituyendo si lo hubiere algún vaso dañado.

Pero un aspecto muy sencillo y que nos ayudará notablemente en este caso es el de contemplar en la fase de proyecto de la instalación un buen lugar en el que ubicar los acumuladores a cubierto, donde no se congele el electrolito para que sigan siendo funcionales en los meses más duros del año.

Si este riesgo es muy alto, podemos optar por baterías de gel, que no se congelan. Y si hemos dado el salto directamente a las baterías de litio, cuyas ventajas son cada vez mayores y su precio más contenido, este tipo de baterías soporta mejor las bajas temperaturas.

Placas fotovoltaicas:

Situadas normalmente sobre la cubierta de la vivienda, son en cualquier caso el elemento más expuesto a las inclemencias del clima en una instalación fotovoltaica.

El diseño y la fabricación de estos elementos tienen en cuenta este importante detalle, pero aún así debemos asumir algunos cuidados. Mantener limpia la superficie de nuestras placas solares garantizará un mejor rendimiento.

Así pues, es importante retirar la suciedad que pueda conllevar la lluvia o, en el peor de los casos, retirar la nieve.

Otro problema puntual en los paneles en esta época del año es la presencia de sombras. Una pequeña sombra puede dar lugar a pérdidas notables de rendimiento, sin ir más lejos las de las hojas que caen de los árboles sobre las placas en otoño, pero también las de los propios obstáculos en el entorno que, con una trayectoria del sol en el horizonte más baja, provocan sombras más prolongadas.

Si en tu región nieva frecuentemente, si los paneles están ubicados en algún sitio por cuya dificultad de acceso hay que espaciar en el tiempo las operaciones de limpieza, o si en invierno hay obstáculos que arrojan sombras sobre ellos, puede ser muy buena idea optar por instalar optimizadores en cada placa.

¿Y si aumento la inclinación de las placas?

Se trata de otra consulta muy habitual.

La inclinación idónea de las placas fotovoltaicas se calcula en función de la latitud del lugar y de si la instalación fotovoltaica se va a usar mayoritariamente en verano o en invierno.

En invierno, para dotar a los paneles de la verticalidad necesaria, deberían estar inclinados aproximadamente la latitud más 15º.

Por lo tanto podríamos optar por unas estructuras regulables para modificar la inclinación de las placas a lo largo del año. En la práctica y debido sobre todo al descenso de coste de las placas, se opta por una inclinación fija, normalmente coplanar a la cubierta, y por un mayor número de paneles… mucho mejor en la mayoría de casos que estar encaramándose a la cubierta para realizar cambios en la inclinación de las placas ya instaladas.

Pequeños cambios que son de gran ayuda: desplazar nuestros consumos

Como en casi todo, el pragmatismo es a menudo una solución para muchos problemas.

Desplazar nuestros consumos a las horas centrales de sol nos permitirá siempre contar con un mayor porcentaje de autoconsumo, en el caso de las instalaciones conectadas a la red; y que las baterías lleguen con más energía a los momentos desfavorables cuando no disponemos de generación, en el caso de las aisladas.

 

Si tienes más dudas que resolver o si estás pensando en dar el paso a la fotovoltaica, no dudes en pedirnos presupuesto sin compromiso.

Sobre Mario Siles

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